Fachada del Hotel César en Vilanova i la Geltrú con rótulo del hotel y detalle mediterráneo de puerta con vidrios azules

Hotel César (Vilanova i la Geltrú): fotografiar un lugar que se vive

Proyecto integral de fotografía para hotel: arquitectura e interiores, gastronomía y experiencia de cliente.

Si gestionas un hotel o restaurante y necesitas un enfoque visual integral, cuéntame el proyecto.

Interior del restaurante El Jardinet (Hotel César, Vilanova i la Geltrú) con lámpara en primer plano y puerta blanca con vidrios azules al fondo, atmósfera mediterránea.

Hay proyectos que no se afrontan desde una disciplina concreta.
No son solo arquitectura.
No son solo retrato.
No son solo gastronomía.

Son lugares que se viven.
Y la fotografía, antes de disparar, tiene que entender eso.

Cuando un espacio está pensado para acoger, para recibir, para generar experiencia, la imagen no puede limitarse a describir partes aisladas. Tiene que ser capaz de contar el conjunto: cómo se llega, cómo se habita, quién lo hace posible y qué relación mantiene ese lugar con su entorno.

Si quieres ver cómo se construyó este enfoque (brief, recorrido y decisiones), aquí tienes el caso de estudio:
➡️ Caso de éxito: Hotel César (blog)

Llegar a un lugar

Entorno, llegada y primera impresión

Entrada exterior del Hotel César en Vilanova i la Geltrú con vegetación y banderolas de Hotel César y Restaurante La Fitorra, primera impresión de hospitality.

En ese contexto surgió el trabajo para el Hotel César (Vilanova i la Geltrú), un proyecto que exigía mirar más allá de una sola especialidad y asumir la fotografía como un lenguaje transversal.

La primera impresión construye marca. Por eso la llegada, el acceso al restaurante y el entorno debían leerse como una sola promesa visual: claridad, calma y carácter mediterráneo.

Antes de fotografiar, hay que leer el lugar. La llegada ya te dice si estás ante un hotel… o ante una experiencia.

En este proyecto trabajamos:

  • Arquitectura y entorno (llegada, jardines, accesos)

  • Interiorismo y atmósfera (habitaciones, luz, detalles)

  • Gastronomía y equipo humano (carta, cocina, servicio)

Flores en primer plano en la terraza del Hotel César (Vilanova i la Geltrú), fotografía de ambiente mediterráneo para hospitality.

Habilitar el espacio

Interiorismo, luz real y atmósfera

Escena de descanso en una habitación de un Hotel, fotografía editorial de interiores para hospitality.

No se trataba únicamente de mostrar los espacios, sino de entender cómo se usan. Un hotel se vive en silencios, en ritmos y en detalles: la luz que entra a primera hora, la sensación de calma al cerrar una puerta, el orden que no se nota pero se percibe.

En este proyecto, la fotografía de interiores se planteó desde la atmósfera, no desde el inventario. Más que “enseñar” habitaciones, el objetivo fue transmitir descanso, confort y continuidad entre arquitectura, materiales y experiencia.

Para conseguirlo, trabajé con luz natural siempre que fue posible, cuidando el equilibrio entre volumen, textura y color, y dejando que el espacio respirara. La imagen final no busca espectacularidad: busca verdad, coherencia y sensación de estancia.

  • Luz real y sensación de calma

  • Composición limpia y lectura del espacio

  • Detalles que construyen atmósfera (texturas, materiales, objetos)

Interior del restaurante del Hotel César (Vilanova i la Geltrú) con luz natural, mueble rústico y ramo de margaritas amarillas, fotografía de atmósfera.

La experiencia compartida

Gastronomía, oficio y equipo humano

Detalle de huevos fritos con trufa en el restaurante del Hotel César (Vilanova i la Geltrú), fotografía gastronómica de textura e iluminación.

No bastaba con fotografiar la comida, había que situarla dentro de la experiencia. No era suficiente retratar a las personas, había que hacerlo en relación con el lugar que habitan y con el servicio que construyen cada día.

Arquitectura, interiores, gastronomía, equipo humano, clientes y entorno forman parte de una misma historia. Separarlos habría sido más sencillo, pero también menos honesto.

Detalles de cocina y servicio

Vivir el hotel

Ritmo, calma y momentos reales

Un hotel no se recuerda solo por cómo se ve, sino por cómo se siente. La experiencia está en el ritmo del lugar: un momento de calma, una conversación, un gesto de servicio, la luz cambiando a lo largo del día.

En este proyecto, la fotografía buscó mostrar esa dimensión vivida: no solo espacios y platos, sino escenas que transmiten ambiente, bienestar y relación con el entorno.

Este tipo de proyectos exigen mirar el conjunto. La arquitectura no se entiende sin atmósfera; la gastronomía no se sostiene sin oficio; y la hospitalidad, al final, se resume en cómo se vive un lugar.

Por eso la fotografía integral no es una suma de disciplinas, sino una forma de construir coherencia: lo que el hotel es, lo que promete y lo que realmente se siente cuando estás allí.

Con el paso del tiempo, uno se da cuenta de que estos trabajos son los que dejan más poso. Aquellos en los que la fotografía no se limita a enseñar un espacio, sino que ayuda a construir su relato visual.

Ficha del proyecto

Cliente: Hotel César — Vilanova i la Geltrú
Sector: Hospitality / Hoteles y restauración

Año del proyecto: 2009 (edición actualizada para web y portfolio)

Servicios realizados:

Dirección de arte y fotografía: Rafa Fierres

Si gestionas un hotel, un restaurante o un espacio de marca y necesitas un enfoque visual integral (interiores, gastronomía y equipo), cuéntame el proyecto y te propongo una solución coherente, realista y adaptada a tus objetivos.

También puedes escribirme directamente o llamar al 647 93 34 81.